Todos los anfibios necesitan el agua dulce para su reproducción, y algunas especies están vinculadas permanentemente al agua, por lo que la alteración de los medios acuáticos es un problema de gran impacto para este grupo, lo que se agrava en lugares con escasez de masas de agua continentales, como sucede en el Sudeste de la Península Ibérica y en concreto en la provincia de Granada. En estos ambientes áridos, los nacimientos, arroyos y charcas naturales normalmente están modificados para el uso por parte del hombre para consumo, riego, o abrevar al ganado y en muchas ocasiones esas modificaciones dificultan o impiden su uso por los anfibios (Fig. 1).

                                                                                                                                                                                                                                                           

Fig. 1. Alberca cementada de paredes verticales que dificulta el uso por parte de los anfibios, que no  pueden  salir una vez dentro a no ser que el agua  rebose (Reserva de Corvales, La Zubia).

                                                                                                                                                                             

Las aguas residuales no controladas terminan indefectiblemente siendo vertidas a cauces o lagunas, y los productos fitosanitarios contaminan también esas aguas. Depredadores alóctonos introducidos en muchas de esas masas de agua son además un enemigo letal de puestas y larvas, dificultando la renovación de las poblaciones. En definitiva son muy pocos los enclaves que mantienen las condiciones adecuadas para la vida y reproducción de estas especies, y es vital afrontar el problema recuperando los ambientes afectados y creando nuevos puntos aptos para su reproducción. A lo largo de su historia AGNADEN ha dedicado una parte de su actividad a seguir las poblaciones de anfibios y crear charcas especialmente diseñadas para favorecerlos en los terrenos de las reservas que gestiona (Fig. 2).

Fig.2. (a) Construcción de charca para anfibios en las inmediaciones de la alberca de la Figura 1 
2(b) Aspectos definitivo de la charca

Las pequeñas charcas desconectadas de las masas grandes de agua son muy adecuadas para los anfibios por no albergar poblaciones de peces que depreden sobre ellos, por lo que incluso en lugares con abundancia de agua, como puede ser el Humedal de Padul, es fundamental establecer este tipo de puntos donde se garantice el éxito de su reproducción (Fig. 3, 4, 5, 6).

 

 
Fig 3 . Aspecto en 2001 en una charca para anfibios construida en 2000 en los terrenos de  AGNADEN en el humedal de Padul. El alto nivel freático permite mantener la charca con agua todo el año con solo excavar lo suficiente 
 
 Fig. 4.  Segunda de las tres charcas para anfibios que AGNADEN construyó  en los  terrenos de
 la  Senda  del  Álamo  en  el Humedal de Padul. Se ha  llenado  de milhojas  y  alberga una rica
 comunidad de insectos acuáticos y gran cantidad de larvas de varias especies de anfibios.

 


Fig. 5. En  el año 2010 la subida de las aguas en todo el Humedal a l detenerse  las extracciones de la  Turbera  del Aguadero inundó  la zona donde se ubicaban  nuestras charcas,  que ahora forman parte de la lámina de agua de la laguna  al norte de la pasarela. Es una laguna aislada del  resto del Humedal  por  lo  que sigue siendo un lugar ideal para la reproducción  de  los anfibios y en 2014 estaba poblada de renacuajos

 

 

Fig. 6. La vocación de la  laguna mostrada en la figura 5 será albergar  peces autóctonos,ya mantiene una importante  población de galápagos y es usada por las  aves acuáticas, >por lo que en  2014  hemos construido junto a ella  otra charca aislada para los anfibios.En   pocas   semanas   ya  ha  desarrollado   una   importante cobertura  de  macrófitos sumergidos (charas  y  milhojas) y es  utilizada por adultos de rana común.

 

Fig. 7. Especies de anuros que ser reproducen en las reservas gestionadas por AGNADEN En las localidades donde AGNADEN ha instalado estas charcas se reproducen 6 de las 8 especies de Anuros presentes en la provincia de Granada, que han utilizado los ambientes creados desde muy poco tiempo después de su adecuación (Fig. 7).

(a) Ranita Meridional (Hyla meridionalis)   (b) Sapo Común (Bufo bufo) utilizando una pequeña charca construida por AGNADEN en Dúdar.

 

(c) Sapo Corredor (Bufo calamita) en la Reserva de Corvales.  (d) Sapo Partero Bético (Alytes dickhilleni) en la Reserva de Corvales.

 

(e) Sapillo Pintojo Meridional (Discoglossus jeanneae) en el Humedal de  (f) Rana Común (Rana perezi).