10 octubre de 2014


 Tras cuatro años manteniendo niveles de agua elevados desde que se paralizó la extracción que realizaba la turbera del Aguadero, la recuperación de la laguna de Padul ha permitido esta primavera la permanencia y la reproducción del Aguilucho Lagunero, una especie estrechamente ligada a áreas encharcadas de cierta entidad. Esta buena noticia muestra la rapidez con la que se pueden conseguir mejoras importantes en los ecosistemas húmedos cuando se reducen los impactos que les afectan. Los agentes del Espacio Protegido de Sierra Nevada que trabajan en Padul nos han confirmado no obstante que uno de los jóvenes pereció al chocar con un tendido eléctrico de los que existen en la zona, muestra evidente de que aún queda mucho por hacer para que las condiciones del humedal sean las adecuadas para preservar y potenciar sus valores naturales.