La Reserva Biológica de Corvales es una finca de aproximadamente 40 hectáreas localizada en La Zubia, a unos 1000 metros de altitud, en las faldas de Sierra Nevada y situada dentro del Parque Natural del mismo nombre. Presenta unos valores paisajísticos y medioambientales excepcionalmente importantes y diversos, siendo un buen ejemplo de compatibilidad entre el aprovechamiento humano y la conservación y mejora del entorno. Desde el punto de vista florístico, Corvales consiste en un mosaico de enclaves de vegetación de distinto tipo, pudiendo encontrar pequeños bosquetes de grandes pinos piñoneros (excepcionales dentro del P. N. de Sierra Nevada) que se alternan con otros de pinos carrascos. En cuanto a la vegetación esclerófila, se observan restos aclarados de lo que fue un encinar que también presenta grandes ejemplares. En algunos puntos de la finca, toda esta vegetación se entremezcla generando un ambiente heterogéneo. Además de esto, Corvales es atravesado por el arroyo del mismo nombre, bajo cuya influencia se desarrolla una vegetación riparia relevante como olmos, álamos blancos, mimbres, fresnos, chopos, quejigos, madreselvas y zarzas entre otros.Especialmente atractivas son las variadas especies de orquídeas presentes. Entre toda esta amalgama de diferentes ambientes se localizan pequeños retales de tierra plantados de almendros y hortalizas, rentabilizando en parte el sostenimiento de la finca. Desde  el punto de vista faunístico, Corvales, al ser una finca privada donde el acceso está restringido y la caza no está permitida al estar segregada del Coto de La Zubia, es un valioso refugio para la fauna pudiéndose encontrar un variado abanico de animales, destacando las aves habiéndose detectado por encima de las 110 especies de ellas, abundando más los paseriformes con la presencia habitual de varias especies de currucas, otros Sílvidos, fringílidos, túrdidos y un largo etc. También es habitual ver y escuchar pitos reales, chotacabras, arrendajos, urracas, collalbas negras, totovías y varias especies de escribanos. A destacar la presencia esporádica o continua de rapaces como gavilanes, aguililla calzada,mochuelos y autillos. En cuanto a otros grupos de vertebrados hay que hacer mención de mamíferos, anfibios y reptiles. Al tener Corvales varios puntos de agua, se ha detectado la presencia de sapillo pintojo, sapo partero bético y sapo corredor. También lagarto ocelado, lagartija colilarga y varias especies de serpientes. Esporádicamente, se observa la presencia de zorros, jabalíes, erizos, comadrejas, ginetas o tejones. La relación de AGNADEN con Corvales nace allá por 1985, donde la confluencia de intereses de ambas partes en relación a la conservación de la Naturaleza se traduce en un convenio de colaboración mutua donde nuestra Asociación conservacionista asesora al propietario de la finca en todas aquellas cuestiones relacionadas con la conservación y mejora del entorno natural y silvestre de la misma. Al abrigo de ese convenio, AGNADEN lleva casi 30 años realizando multitud de actividades dentro de Corvales. Se han llevado a cabo repoblaciones prácticamente anuales de plantas autóctonas como encinas, pinos, perales de monte, mostajos, sabinas, almeces, enebros, alhucemas, coscojas, serbales, tejos, mimbres, fresnos, arces, olmos, majuelos y otras especies. Para el aprovisionamiento parcial de estas plantas, en Corvales se trabaja anualmente en el mantenimiento de un pequeño vivero donde se germinan y siembran especies silvestres que luego son transplantadas al medio natural. Este lugar ha servido de lugar de observación y estudio del medio por parte de profesores y alumnos de la Universidad de Granada, al ser un espacio excepcionalmente bien conservado, trabajos que junto al desarrollado por miembros de AGNADEN han servido para afinar el desarrollo de estrategias que sirvan para mejorar el estado medioambiental de la finca. Entre esos trabajos cabe destacar el realizado por el Grupo de Anillamiento Nevadensis, que lleva estudiando muchos años la avifauna mediante una Estación de anillamiento científico de aves lo cual ha servido para detectar el alto número de especies presentes en el entorno, su estacionalidad, abundancia, necesidades y carencias. Por otro lado se han realizado multitud de actividades puntuales como colocación de bebederos para aves y mamíferos, comederos para aves (únicamente en invierno), construcción de majanos para conejos, instalación y mantenimiento de riego por goteo en lugares de difícil arraigo de las plantas autóctonas plantadas, podas de pinos y resalveos de encinas con vistas a mejorar el estado sanitario y la composición florística del medio y adecuación a la normativa contra incendios de la Junta de Andalucía, recogida de semillas para el vivero, construcción de cabaña de observación de aves, instalación de charca artificial de apoyo a las poblaciones de anfibios, etc. Cabe destacar el gran esfuerzo realizado en un taller de construcción de cajas-nido, que en colaboración con varios Institutos de Enseñanza Secundaria de Granada, nos ha permitido diseñar y construir decenas de estos valiosos elementos de fomento de la cría de aves trogloditas (Carboneros, herrerillos, agateadores, mochuelos y autillos), cajas nido que han sido repartidas y colocadas tanto en Corvales como en Senderos y Padul, comprobándose anualmente la efectividad y beneficio que para dichas aves supone su colocación, redundando en la presencia, cantidad y éxito reproductor de esas especies con las consecuencias que todo ello conlleva. Para todas estas actividades son convocados todos los socios de Agnaden que colaboran activamente en la medida de sus posibilidades en convertir a Corvales en un lugar de referencia en lo que a conservación medioambiental se refiere.